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lunes, 9 de febrero de 2026

El Bosque del Paria, La primera novela de "Las Cicatrices del Mundo"


 

Hola a todos:

Hoy estoy muy contento de poder compartir con vosotros un primer vistazo a lo que será mi primera novela y, además, la primera novela ambientada en el mundo de Las Cicatrices del Mundo.

Os dejo aquí el prólogo en formato vídeo, para que podáis disfrutarlo cuando queráis y empezar a adentraros en este universo oscuro y fantástico.

viernes, 2 de enero de 2026

Relato de Horror: Regreso a la Pesadilla.




Regreso a la Pesadilla:
 

Acompañada por el eco de sus pasos, una figura deambula por una galería que ningún hombre ha recorrido desde tiempo inmemorial. Porta en la diestra una lámpara de aceite titilante, cuya luz apenas consigue apartar la oscuridad que la rodea. En la mano izquierda sostiene un pequeño péndulo plateado que, pese al movimiento de su marcha, permanece completamente inmóvil, apuntando imperturbable hacia sus pies, sin conceder a los eslabones de la cadena siquiera el lujo de tintinear.

A cada paso, la lámpara revela viejas inscripciones y grabados que decoran los muros ruinosos; símbolos cuya traducción está al alcance de muy pocos y que narran ecos de una gloria irrecuperable. Aunque el caminante era capaz de comprender su significado, no les prestaba atención alguna. Su destino era más importante, y la urgencia por alcanzarlo antes de atraer atenciones indeseadas pesaba sobre cada uno de sus pasos.

Tras un largo avance por las amplias galerías, sorteando escombros que dificultaban el paso, el tintineo de la cadena rompió el silencio. El péndulo giró bruscamente hacia el este y volvió a quedar fijo. La silueta, con un gesto nervioso, dirigió la luz de la llama en esa dirección, revelando una extraña puerta lisa, sin cerradura ni ornamentación, salvo por unas líneas que dibujaban un patrón simétrico en cada hoja.

—Corteza de acero… maldita sea —murmuró el encapuchado para sí al posar la mano sobre ella, consciente de que ningún mecanismo lograría abrirla. Al menos, no en la actualidad.

Durante unos instantes permaneció inmóvil, pensativo, tentado de regresar por donde había venido. La tenue luz de la llama dejó al descubierto su rostro: las arrugas en la frente y las bolsas bajo unos ojos grises, incrustados en un semblante afilado y aún terso, delataban a un hombre envejecido antes de tiempo. Maldiciendo su suerte una vez más, volvió a apoyar la mano sobre la puerta y susurró palabras extrañas, rezando en silencio para que aquello que estaba a punto de hacer no lo devolviera a la pesadilla.

Las líneas grabadas reaccionaron a su voz. Comenzaron a brillar con un tono azulado antinatural, completando el patrón hasta revelar la forma de dos ojos abiertos. Luego, las hojas se separaron, deslizándose con estrépito hacia el interior del muro hasta encajar en él con un último golpe que resonó por toda la galería.

El silencio regresó durante unos instantes, dejando al caminante paralizado por la expectación. Entonces, para su terror, un murmullo comenzó a extenderse por el subterráneo. Maldijo de nuevo y cruzó la puerta a la carrera.

Los pulmones le ardían y las piernas amenazaban con fallarle. Corría desde hacía lo que parecían horas, guiado por el péndulo y perseguido por aquel murmullo creciente, cada vez más fuerte, más cercano, hasta revelarse como un sonido tan antinatural que solo podía proceder del infierno mismo. Luchando por no ceder al miedo, apartó de su mente todo recuerdo de la pesadilla y se centró en su misión.

Pero tanto su huida como sus pensamientos se interrumpieron de forma abrupta cuando cayó violentamente al suelo. Un zarcillo azulado emergía de una grieta, enroscado en sus pies. Trató de alcanzar la daga de su cinto, pero otros tres zarcillos brotaron de los muros y atraparon su mano antes de que pudiera empuñarla.

Forzándose a no sucumbir al pánico, el intruso reguló su respiración y concentró la mente en el arma mientras entonaba frases rítmicas. Obedeciendo a su voluntad, la daga salió sola de su funda, flotó a su alrededor y cercenó los zarcillos sin necesidad de mano alguna que la guiara. Libre de nuevo, reanudó la marcha, pero el murmullo ya se había transformado en una cacofonía insoportable.

Mientras corría, el entorno comenzó a deformarse bajo la luz del farol. Las líneas rectas y simétricas del corredor se torcían ahora, estrechándolo, empequeñeciéndolo, desviándolo. Los grabados de las paredes mutaron en rostros retorcidos, y el suelo lo traicionaba, haciéndole tropezar con protuberancias de piedra surgidas de la nada. La pesadilla había regresado, y esta vez no pensaba dejarlo escapar.

Como aguijones gigantescos y retráctiles, tres estacas de roca surgieron del corredor en dirección al intruso. Logró esquivar la primera por puro reflejo, pero las otras dos lo atravesaron: una en el muslo, otra en el hombro. Se partieron por el impulso, y aun así lo derribaron. El caminante cayó con un golpe sordo, y la lámpara salió despedida, rodó unos metros y estalló en llamas al derramarse su contenido.

El dolor era insoportable, el agotamiento aplastaba su cuerpo. Sin embargo, a la luz de la brea ardiendo, vio por fin aquello que había venido a buscar. Ante él, un objeto palpitante levitaba sobre un pequeño pedestal. Su forma mutaba sin cesar, de cubo a esfera, en una sucesión caótica que, sin embargo, parecía idéntica desde cualquier ángulo. Una contradicción hecha materia. Un anatema para la realidad misma.

No fue el valor, ni el deber, ni ninguna fuerza honorable lo que lo impulsó a levantarse. Fue el miedo. Miedo a la muerte. Miedo a lo que aguardaba al otro lado. Miedo a la furia con la que sería recibido. El origen del estruendo estaba a punto de alcanzarlo: el suelo temblaba, la estructura entera vibraba, amenazando con colapsar. Aferrándose al pedestal, comenzó a trazar un complejo círculo arcano alrededor del objeto, utilizando la sangre que manaba de sus heridas y cuidando de no tocarlo en ningún momento.

Era demasiado tarde.

La entidad irrumpió en la sala como un torrente amorfo de carne, hueso y extremidades imposibles, idénticas a las que lo habían atrapado antes. La criatura lo aplastó bajo su masa, extendiéndose por la sala como una alfombra viviente. De aquel cuerpo informe emergió una tumoración junto al pedestal, retorciéndose hasta adoptar una figura humanoide: un rostro sin rasgos, salvo un único ojo, y dos largos brazos huesudos.

Al comprender las intenciones del intruso, la criatura estalló en furia. Intentó borrar las inscripciones, pero cada vez que aproximaba sus manos al objeto, estas estallaban al contacto con su proximidad. Finalmente, el círculo arcano se iluminó con un fulgor azul y el objeto desapareció.

Aplastado bajo la masa palpitante, lo último que sintió el caminante fue la desesperación de la criatura. Aquello le otorgó un leve consuelo, aunque se arrepintió de cada decisión que lo había conducido hasta allí. Un crujido sordo puso fin a todo. La oscuridad lo envolvió.

domingo, 11 de octubre de 2020

Módulo: El Resurgir de Tamay.

Hoy seréis testigos del renacer de una nación o partícipes de su condena al olvido.

Hola a todos. 

Hoy me gustaría compartir con vosotros un módulo rescatado de entre viejos archivos: El Resurgir de Tamay.

A diferencia de otros módulos que hemos compartido con anterioridad, El Resurgir de Tamay está totalmente ligado a la trama de Las Cicatrices del Mundo y a las intrigas políticas entre los reinos, por lo que en esta ocasión puede resultar difícil adaptarlo a otras ambientaciones. Por otro lado, en esta aventura los Pjs cumplirán un papel vital en un momento clave en el devenir de Terradomun, afectando gravemente el futuro con sus acciones, éxito o fracaso.

 Para descargar el Pdf haz clic aquí.



sábado, 26 de septiembre de 2020

Guia del Viajero: El Reino de Nok

El reino de Nok se sitúa al oeste de Terradomun, conformando la mitad sur del Camino del Peregrino. Linda desde el mar Interior hasta las montañas de la Espalda del Dragón y desde la difusa frontera norte de las Fauces hasta la Cordillera del Lobo. Nok es uno de los reinos más extensos de Terradomun, y su situación central en el continente le ha hecho beneficiarse de gran parte de los caminos y rutas comerciales que conectan los reinos.

Protegidas por las altas montañas de la Espalda del Dragón, las tierras de Nok permanecen aisladas de los fríos vientos del Tifón Eterno, gozando por ello de un clima más estable y agradable que, aunque caluroso, permite grandes extensiones de tierras cultivables, bañadas por los torrentosos ríos que bajan desde la cordillera.


Hola a todos.


Hoy comparto con vosotros la Guía del Viajero del reino de Nok. Un articulo centrado en uno de los reinos mas importantes de las tierras conocidas. En este articulo encontrareis gran cantidad de semillas, historia y personajes que podréis utilizar para ambientar vuestras propias historias.


Para descargar el Pdf haz clic aquí